Universidad Autónoma de Madrid
Madrid, España

El envejecimiento está asociado con la disminución de las capacidades cognitivas de las personas y, en muchos casos, va acompañado de un descenso de la calidad de vida. El objetivo de este trabajo de investigación consiste en identificar los efectos que un entrenamiento adaptado y continuado en karate puede tener en las capacidades cognitivas de personas de más de cuarenta años.

Para ello se obtuvo una muestra incidental de 275 sujetos. Se llevó a cabo un trabajo empírico descriptivo y correlacional. La variable investigada es la velocidad de anticipación, medida mediante la puntuación obtenida en el test Kelvin (KCC). Las variables controladas son la edad, sexo y la práctica continuada de karate.
El entrenamiento regular en karate ha tenido efectos positivos en la velocidad de anticipación de las personas mayores de cuarenta años, lo que implica una mejora en la atención y otras capacidades cognitivas de estas personas. En los sujetos no practicantes de Karate, al llevar a cabo la comparación de medias entre mayores y menores de 40 años, sí se han encontrado diferencias significativas. Por tanto, el entrenamiento adaptado de karate puede ser una opción interesante para mantener las capacidades cognitivas a lo largo de los procesos envejecimiento.

La práctica de las artes marciales ha sido propuesta como actividad deportiva que contribuye a tener una vida saludable y a mejorar la calidad de la misma (Alonso, González & Cano, 2008). Las artes marciales de ritmo lento, como el Tai Chi, pueden ser consideradas como una actividad muy saludable para personas con riesgo cardiovascular, aunque todavía se necesita más evidencia que soporte esta afirmación (Taylor-Piliae, Haskell, Stotts & Froelicher, 2006). Sin embargo, otras artes marciales con un mayor ritmo, como el karate, también pueden servir para mantener la condición física de las personas que la practican pero además contribuye al desarrollo de otras capacidades cognitivas (Mori, Ohtani & Imanaka, 2002).El karate es un arte marcial tradicional en el que se coordina la atención, la fuerza, la respiración, el equilibrio, la postura y el movimiento para vencer a un adversario. Es una actividad psicofísica que hace que las capacidades cognitivas y de movimiento se combinen eficazmente para lograr el propósito del karateka.

De acuerdo con los resultados de anteriores investigaciones, este trabajo tiene como propósito comprobar si el entrenamiento prolongado en karate permite a personas de edad media ralentizar la pérdida de velocidad de anticipación con respecto a personas que no practican este arte marcial.

La muestra de practicantes de karate fue seleccionada entre karatekas de diversos gimnasios ubicados en la Comunidad de Madrid. La muestra de no practicantes de karate está compuesta por personas no familiarizadas con la práctica del karate, pero con una distribución de edades y sexo similar. El propósito consistió en conseguir una muestra practicantes y no practicantes de karate con el mismo número de individuos. Asimismo, los criterios de inclusión pretenden obtener una distribución similar de la edad entre
los practicantes y no practicantes. Asimismo, con el propósito de poder tener en cuenta otras variables como la lateralidad o el sexo, se pretende que la muestra contemple una distribución zurdos-diestros similar a la que se da en la población española (10%-90%) y suficiente representatividad de hombres y mujeres en el estudio. También, se han contemplado individuos con distintos niveles de experiencia en karate para que la variación de experiencia también se pueda analizar en el ámbito de esta investigación.

Instrumentos

a) Test de Velocidad de Anticipación. Sistema Kelvin (K.C.C.)
El objetivo de este aparato consiste en medir la capacidad de apreciación de espacios para un móvil a distintas velocidades y la adaptación a cada una de ellas (González Calleja & Cerro Rodríguez, 1986).

b) Programa SPSS para el análisis de los datos

Procedimiento

En primer lugar, se seleccionaron distintos gimnasios de la Comunidad de Madrid, en los que se pudiera tener acceso a sujetos con distintos grados de cinturón, se les presentó el propósito del estudio y el tipo de colaboración que se iba a requerir de los karatekas.
Durante la ejecución del estudio, se asistió regularmente a los entrenamientos que se llevaban a cabo en los gimnasios seleccionados con el  propósito de estudiar con detalle los ejercicios realizados y su vinculación con la velocidad de anticipación.
Con el fin de asegurar que el grupo de control (los no practicantes de karate) realizara los test en unas condiciones similares a los karatekas, se decidió que lo más adecuado era que estas pruebas se llevaran a cabo en horarios y entornos similares.

La prueba se desarrolló en dos fases (fase A y fase B), manteniéndose el orden de la serie. Se comenzó con la velocidad más lenta de la serie (V1= 9,72 m/s), seguida de la velocidad intermedia (V3= 19,44 m/s) y de la velocidad más rápida (V4= 38,88 m/s), en ese orden.
Los datos fueron registrados al momento, en una ficha que recoge los resultados obtenidos por cada sujeto en cada una de las fases (A y B), en cada velocidad (V1, V3 y V4), y el resultado global.
Una vez obtenidos los resultados, éstos fueron analizados. Se calcularon las medias obtenidas por los sujetos en las puntuaciones totales de velocidad de anticipación. Las medidas en el test se realizan en centésimas de segundo, transformadas en unidades de “espacio-error”. Para la interpretación de resultados se parte del hecho de que la
puntuación de un sujeto cuyas respuestas no se anticipasen ni retrasasen al estímulo visual presentado sería cero, por lo que, cuánto más precisas sean las respuestas de un sujeto al estímulo presentado, más próxima a cero debe estar su puntuación total en el Test Kelvin.

Resultados

Como conclusión, los resultados de este estudio indican que la práctica continuada y adaptada de karate puede contribuir a la reducción del inexorable proceso de envejecimiento. El entrenamiento en karate parece facilitar la dimensión cognitiva relacionada con este proceso. En términos de la promoción de la actividad deportiva y física y de la salud pública, el entrenamiento adaptado de karate puede ser una opción interesante para mantener una actividad deportiva saludable durante procesos de envejecimiento. Tal y como se ha podido observar a lo largo de la realización de esta investigación, el entrenamiento regular en karate implica una mejora en la atención, la coordinación y en otras muchas variables cognitivas. La práctica continuada de karate puede dar lugar a una reducción del tiempo neurocerebral por la automatización estímulo-respuesta, al basarse este arte marcial en la velocidad -y, por lo tanto, en la reducción del tiempo muscular, en su parte motora- mucho más que en la fuerza.

Con el karate se aprende a captar estímulos tan sutiles que son virtualmente inapreciables para un profano, que delatan la inminencia del impulso elicitador, de tal forma que los practicantes de este arte marcial pueden anticiparse a los estímulos, más que reaccionar contra los mismos. Además la automatización del estímulo-respuesta, permite minimizar cualquier tiempo de latencia.

Al practicar karate se mejoran la visión periférica y las estrategias de búsqueda perceptiva y visual. La visión periférica se entrena en karate para recoger información de áreas periféricas tales como brazos y piernas. Sobre el entrenamiento de las estrategias de búsqueda visual en el karate (Williams & Elliot, 1999) señalan que la práctica continuada de karate puede dar lugar a estrategias de búsqueda más eficaces y focalizadas sobre diferentes áreas de visión.

La práctica continuada de karate favorece la anticipación perceptiva. Según (Granda Vera et al 2006), se ha discutido si la mejora de la anticipación perceptiva está más relacionada con la calidad del sistema visual o con el conocimiento experto, derivado de la experiencia del practicante de karate, inclinándose la mayoría de los estudios por la segunda posición. Otros autores se refieren a esta misma idea, distinguiendo la perspectiva hardware o sistema de calidad y la perspectiva software o de estructuras del conocimiento. Los factores hardware marcarían diferencias físicas en las propiedades mecánicas y optométricas del sistema visual; mientras que los factores software son
diferencias cognitivas en los procesos de análisis, selección, codificación y recuperación de la información visual que está disponible.

El tiempo de reacción y el autocontrol también son variables que se mejoran con la práctica de karate pues, junto con la anticipación perceptiva, constituyen los elementos fundamentales de la velocidad de anticipación, variable esta última que se entrena exhaustivamente en la práctica de karate.

 

Fuente: https://www.redalyc.org/pdf/542/54247310009.pdf